Boda Bereber

Boda Bereber

Lo que tiene conocer tanto Marruecos y a algunos de sus habitantes, es que un día recibes una invitación porque uno de tus amigos se casa. Así sucedió un día cualquiera recibo una invitación de Mustapha uno de los chicos que conozco desde hace años, el cual también tiene una empresa local de turismos y me dice: ¡Susana espero verte en mi boda con Khadija, el próximo mes, puedes venir con quien quieras, sois todos bienvenidos!.
El atardecer en las dunas

Y eso hice comentar con algunos amigos a ver si tenían el tiempo para poder disfrutar de una boda bereber, cosa muy difícil por otra parte si no tienes conocidos allá. Así que los integrantes de este viaje fueron, Javier, Javi, Pep, Ana, Sol y una servidora.

 

 

Piscina de la Dune d’or

Era el mes de Julio y la boda se celebraba en el desierto, eso significa que llegamos a ponernos a temperaturas de 50 grados, pero hay que decir que sarna con gusto no pica y que en el desierto el calor es seco y a la sombra se está muy bien. Incluso cuando nos bañábamos en la piscina de la Dune d’or o de la maison Bouchafrine teníamos frío.

El  ritual de boda bereber se prolonga durante tres días y por lo general se realiza en el desierto, en un entorno natural lleno de magia y misterio.

Mujeres dando paso al novio

Durante el primer día, los novios permanecen separados cada uno en su hogar, y es el hombre quien le hace llegar a su futura esposa, los regalos y el atuendo que deberá usar en el casamiento. La vestimenta de la mujer consiste en un vestido blanco, y una capucha roja que cubre su cara. Esa madrugada llegan familiares y amigos de los cónyuges, quienes trasladan a la novia en auto hasta la casa de su prometido tocando bocinas y cantando en señal de algarabía.

Por la tarde del segundo día, los jóvenes tienen su primer encuentro sexual mientras ambas familias esperan detrás de la puerta para saber si la relación fue consumada. Una vez confirmada la noticia, las mujeres dan el grito bereber y comienza la fiesta de bailes y tambores. 
El último día la pareja sacrifica un cordero y antes de que caiga el sol, la novia descubre su rostro a todos los presentes.Los contrayentes lucen tatuajes en pies y manos pintados con henna.

Moha y javier

Volamos a Fez, y al día siguiente nos trasladamos en caravana con amigos de Fez, hacía el desierto que es donde se celebraba la boda, fué un trayecto muy divertido, aunque a veces cuando salíamos del 4×4 para fumar un piti, queríamos morirnos la sensación de calor aumentaba a medida que nos acercábamos al desierto. Aunque el motivo del viaje era la boda aprovechamos para hacer un poco de turismo. Así que nada mas llegar al desierto nos esperaban los dromedarios

oasis saf saf

para llevarnos al campamento. Fué una noche llena de risas y anécdotas como suele pasar en ese lugar mágico que se llama campamento, incluso Javier, Ana y Hassan tuvieron el valor en medio de la noche de subir a la gran duna (madre mía) y esperar para ver el amanecer.

A la mañana siguiente, después de almorzar y bañarnos en la piscina de la Dune d’or, nos fuímos a Rissani, dónde encargamos unas pizzas bereberes para después comerlas en el oasis del Saf Saf (uno de los lugares que recomiendo si se va a estar unos cuantos días en el desierto). Acto seguido nos fuimos a la Maison Bouchafrine, lugar que se convirtió en nuestro punto de encuentro con el resto de invitados antes de ir hacía la boda.

Javier y Ana

Decoramos los coches del novio y de los amigos del novio. Una vez en casa del novio, Mustapha vive en Erfoud y Khadija en Merzouga, tomamos un té mientras las mujeres tocaban la música y ya nos dispusimos a llevar los regalos a la novia en caravana con los 4×4, las mujeres se ponían en delante del coche para darnos paso con sus tambores. Fuimos en caravana con los intermitentes encendidos y pitando continuamente hasta llegar a Merzouga, dónde nos esperaban más músicos que nos acompañaron a llevar los regalos a la novia.

En casa de Moha

El segundo día, disfrutamos de la mañana en la piscina de la dune d’or y fuímos a dar una mini vuelta por las dunas, dónde Said nos enseñó los baños de arena que la gente toma para el reuma una locura ya que la arena del desierto está a temperaturas altísimas; así como el sistema de pozos para regar los palmerales, fuimos también a escuchar la música gnawa de los Bambara. Ya una vez en la maison Bouchafrine nos encontramos con el grosso de los chicos invitados a la boda e hicimos una mini fiesta, antes de dirigirnos a la boda otra vez. En esta ocasión la ceremonia que pudimos ver fue el ritual de Henna que los hombres le hicieron a Mustapha, entre 4 y 6 personas lo tapaban con una sábana y alguien le pintaba las palmas de las manos y los pies de Henna, uno se tenía que meter dentro de la sábanas para poder verlo, también pudimos disfrutar de una increíble sesión musical de manos de Dj Laabi, bailando sin parar.

Mustapha y Khadija

El tercer día, el mas esperado por todos los presentes, fue el día en el que la novia por fin descubre su cara, Erfoud estaba expectante las calles llenas de gente, estuvimos en el lugar donde la novia tapada con una sábana está siendo maquillada por sus amigas, el novio se va al lugar donde la novia va a descubrir su cara y la espera. La manera de acompañar a la novia hacía el lugar donde Mustapha la esperaba es espectacular, los amigos del novio hacen una fila y delante de ellos cara con cara la novia y las amigas hacen otra fila, van tocando la música a modo pregunta respuesta y avanzando poco a poco hacía donde el novio los espera. Una vez allí la novia descubre su cara, pobrecita Khadija de la emoción y del calor tuvo que pedir un vaso de agua porque estaba mareada. Entonces la pareja son fotografiados.

Una experiencia de lo más enriquecedora, acogedora y familiar.

Azrou

Al día siguiente de la boda nos fuimos dirección Fez, no sin antes parar a ver a mi gran amigo Abdou en Azrou, con el que me encanta charlar en su tienda de alfombras y tomar un té con él. También paramos en el bosque de cedros para juguetear con los monos, dónde Javier, Javi y yo tuvimos el placer de poder ver a una mamá mona y a su cría.

En Fez, Hassan mi guía favorito de Fez, el que me descubre cada vez que voy alguno de los misterios de esta fabulosa ciudad imperial, nos llevó a explorar un poquito más esta maravilla. También aprovechamos para ir a ver las ruinas romanas de Volubilis, ya que quedan a pocos kilómetros de fez. Y ya sin más nuestro viaje finalizó.

Volubilis

 

Una gran experiencia en la que pude transmitir a mis compañeros de viaje, algo tan intimo como una boda bereber. Gracias Mustapha por invitarme a tu boda.

4 Comments on “Boda Bereber

  1. Ostras, como me gustaría tener una experiencia similar, si te vuelven a invitar a una boda, porfavor envíame un correo que si puedo me apunto, gracias por compartir la experiencia

  2. La belleza y la magia del entorno también la encontramos en el espíritu de sus habitantes, cálidos, generosos y hospitalarios. Te hacen percibir que hay otras formas posibles de entender y vivir la vida. Una experiencia maravillosa en un lugar único.

  3. Fue realmente genial!!!
    El viaje al desierto, la boda, la gente, los compañeros de viaje, tu Susana! Una guía estupendissima!
    Un viaje para recordar toda la vida!

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